Desde que tengo unos 20 años de edad, empecé a percibir una constante caída de cabello, al principio pensé que esa caída de pelo era normal, pero cuando iba a cumplir 25 años, noté que estaba empezando a quedarme calvo y que las entradas de cabello en mi cabeza se hacían cada vez más grandes y marcadas, sobre todo, notaba la caída del cabello a la hora de ducharme y al levantarme en las mañanas, ya que siempre había gran cantidad de pelo en la almohada, todos estos mensajes fueron de alerta para mí.

Los que han experimentado estos mismos síntomas en algún punto de sus vidas, pero especialmente al presentarse siendo más jóvenes, estarán de acuerdo conmigo en que la pérdida de cabello genera muchos sentimientos, te empiezas a sentir inseguro y pierdes la confianza en ti mismo, pero

confianza y el transplante capilar

además te encuentras todo el tiempo buscando la forma de esconder tu problema y al no poder hacerlo, ya que todo el mundo está empezando a notar que se te cae el cabello, es cuando tu problema empieza a influir en tu personalidad y a afectar tu vida cotidiana.

Por esa razón, decidí realizarme un transplante capilar unos años después, el cual puedo decir que fue exitoso y no solo logro que recuperará mi cabello, sino que además me ayudó a recuperar la confianza que había perdido, deje de esconderme detrás de las gorras y sombreros y pude seguir llevando la vida normal que tenía antes de empezar a percibir la pérdida del cabello.

En mi caso, el transplante capilar fue la mejor decisión que pude haber tomado, y me ay

udo tanto en el ámbito personal como en mi salud. Al día de hoy, me siento satisfecho con los resultados de dicha cirugía, que me devolvió la seguridad y confianza que había perdido.